AYUNO INTERMITENTE

¿Herramienta poderosa o moda pasajera?

Antes se decía que debíamos comer cada dos o tres horas para “mantener activo el metabolismo”, que de esa forma tendríamos menos hambre y tenderíamos menos al picoteo. Entonces, todos andábamos de snack en snack, alimentando el auge de los famosos productos ultraprocesados de menos de 100 calorías, como turrones carentes de nutrientes o barras de cereales plagadas de azúcar.

Hace unos años, empezó a hablarse de los beneficios del ayuno, de cómo el cuerpo utiliza esos momentos para redireccionar la energía a otras necesidades y de por qué ayuda a seguir una dieta de forma más eficaz. Entonces, salimos todos a ayunar, sin mediar mucho análisis sobre si es lo que realmente necesitamos.

Ni blanco, ni negro. No hay una opción correcta, sino una opción para cada persona. Y si se la encara de la mano de un profesional, mucho mejor.

Ahora sí, respondamos algunas preguntas clásicas sobre el ayuno intermitente, para que –si vibra bien con vos– puedas utilizarlo como una herramienta poderosa y no como una moda pasajera. Ya sea para implementarlo solo, o en equipo, con personas que están atravesando tus mismos desafíos.

¿Qué es el ayuno intermitente?

Lo primero: ¡no es una dieta! El Ayuno Intermitente es una estrategia de organización. Consiste en plantear un período de ayuno y un período de ingesta, en lugar de manejarnos por los momentos de apetito. El ayuno puede ser de 12 horas, de 14, de 16… ¡tenés que ir probando lo que va bien con vos!

¿Cuáles son los beneficios del ayuno intermitente?

  • Te organiza, por lo que ayuda a evitar el famoso “picoteo”.
  • Reduce la inflamación del cuerpo
  • Controla los niveles de insulina y azúcar en sangre
  • Mejora la concentración
  • Disminuye el colesterol en sangre
  • Protege y recupera la microbiota intestinal

¿Se pueden consumir bebidas mientras se ayuna?

Se puede tomar agua, café, té y mate, pero sin ningún tipo de endulzante.

¿Cómo elijo mis horarios de ayuno?

El ayuno intermitente trabaja en conjunto con nuestra cronobiología, por lo que es probable que tengas que probar distintas estrategias hasta dar con la adecuada para vos. Podés ayunar 12 horas, 14, 16… ¡Depende de lo que sientas que le hace bien a tu cuerpo!

Inspirate en esta infografía para armar el diseño de tu día ¡y contanos en redes cómo te fue!

Y si querés aprender mucho más sobre esta poderosa herramienta de organización, te invito a mi taller virtual del 16 de noviembre: Ayuno intermitente – Salud y deporte

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