KNOCK OUT AL SEDENTARISMO

Entrenar es una de las claves para que tu cambio de hábitos empiece a dar mejores resultados.

Tal vez te estés preguntando por qué insisto tanto en acompañar el cambio nutricional con una buena dosis de entrenamiento. Para darte la respuesta, te propongo este ejercicio: cerrá los ojos e imaginate una pantalla dividida en dos, como en los famosos “antes y después”. De un lado, hay diez seres humanos de la era paleolítica, del otro, diez seres humanos del año 2022.

En el primero, todos van a estar en movimiento: cazando, recolectando frutas y verduras, acarreando agua, migrando de un sitio a otro. En el segundo, al menos seis de los diez van a estar tirados en el sillón mirando una serie, o sentados desde el alba hasta el anochecer frente a una computadora. ¿Ya te diste cuenta de por qué quiero que salgas a entrenar?

Eso nos hizo el paso del tiempo. Así como nuestros antepasados, para comer algo dulce, recurrían a un árbol frutal y hoy nos paramos frente a la estantería de un quiosco; también gastaban energía a destajo, que hoy guardamos a más no poder, generando sobrepeso y obesidad, en lugar de salir a entrenar.

Tal como cito en mi nuevo libro, Nutrición al diván, “de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud, más del 60% de la población mundial no hace suficiente actividad física. El mismo organismo identifica al sedentarismo como un grave problema en los niños, niñas y jóvenes de entre cinco y diecisiete años. Argentina, por su parte, figura entre los 20 países más sedentarios del planeta”.

Elegí una actividad que te motive para poder mantenerla en el tiempo. ¡A entrenar se ha dicho!

¿Y qué hacemos con eso? La solución se cae de madura: ¡más ejercicios, menos pantallas! Es hora de ponernos en movimiento. El estilo de vida actual nos empuja a la quietud: en las grandes urbes, la forma de trabajo más habitual es frente a una computadora, ya sea de forma presencia o remota. Y lo momentos de ocio van por el mismo lado: si no son con el celular, son con la tele, la tablet, el ebook, la consola de videojuegos. Siempre con el cuerpo en reposo y pidiéndole muy poco a esos músculos que están pidiendo a gritos entrenar y moverse para no enfermar.

¿Escuchaste hablar de la idea combinar nutrición + fitness en un 70% 30%?

Ningún cambio de hábitos alimentario que inicies va a acercarte a tus objetivos si no lo acompañás de una dosis de movimiento. Del que más te guste: indoor, outdoor, solo, en equipo, pero movimiento al fin. Porque para eso está diseñado nuestro cuerpo y hace tiempo dejamos de escucharlo.

¿Te acerco una idea? Poné play mañana mismo (¡o ahora!), sin pensarlo demasiado. ¿Qué actividad física querés probar hace tiempo y nunca ponés primera? Empezá por ahí y entregate a la aventura –siempre feliz– de reencontrarte con tu cuerpo.

Si hace mucho tiempo que no hacés actividad física, no te olvides de charlar con tu médico sobre cuáles son los controles previos que deberías hacerte. ¡Nunca están de más! (aunque siempre me ria de que nos pidan certificados médicos para ir al gimnasio y no para entrar a un local de comida rápida). 🤣